elarrebato

Este espacio lo creé para poder compartir pensamientos, anécdotas, triunfos, fracasos y recuerdos que me han causado un arrebato debido a la importancia que tienen en mi vida y que me han hecho la mujer que soy. Espero que lo disfrutes y que si te apetece, le eches una mirada también

Nombre: anamaria
Ubicación: Caracas, Venezuela

28 años,gemela,Comunicadora Social, soltera, tía de cuatro bellezas que alegran la vida de todos los De Grazia Suárez... Con uno más en camino!!!

martes, octubre 24, 2006

Fragmentos de mi gran proyecto

Hola!, he estado desaparecida mucho tiempo pero aquí estoy!. Hoy hago una presentación formal de un gran proyecto que tengo y que, espero, algún día pueda materializarlo: mi libro. Lo que copio a continuacón es resultado de algunos meses de trabajo. Claro que, como es largo, lo iré presentando por fragmentos. Espero que lo disfruten y que me hagan saber sus comentarios!!!.. Feliz tarde!!, auqnue en Carcas se vislumbra lluviosa como ha estado todo el día.

Hoy, 4 de junio de 2006. Veintisiete años han pasado desde que vieron la luz por primera vez las gemelas De Grazia Suárez: Ana Karina (en adelante Kari) y Ana María. Esta última soy yo y he tomado este día para emprender un viaje en los recuerdos que me sirvan para relatar las aventuras y desventuras que se da en éstos casos. Para comenzar debo aclarar que en todo este tiempo más que gemelas hemos sido grandes amigas, cómplices y, de alguna u otra manera, también rivales.

Las razones que me llevaron a hacer esta escritura es que en infinitas oportunidades me han preguntado ¿qué se siente ser gemela?, ¿qué se siente tener una persona igualita a ti?. Yo siempre respondo que “normal” pues, no conozco la vida de otra manera. Aún así aquí dejo por escrito la respuesta a estas interrogantes y a otras tantas que surgen al ver pasar a dos personas tan iguales, ¡como dos gotas de agua!.

Ambas somos de baja estatura, tez morena, cabello oscuro y usamos lentes para corregir la visión. A primera vista parecemos dos gotas de agua pero luego y, a pesar de las similitudes, nuestras diferencias salen a relucir. Por supuesto, a los amigos se les hace más sencillo distinguirnos y cada uno tiene su manera de hacerlo pero siempre remitiéndose al tono de voz, la mirada, la sonrisa, e, incluso al saludo.

A simple vista, Kari es de piel más clara, cabello castaño corto y de facciones más serias que yo, que tengo ojos más grandes y uso el cabello natural, de un castaño casi negro y más largo.

Si se le preguntara a las tías y primos ¿en qué nos diferencian?, algunos se quedarían callados y otros darán la respuesta comodín: una usa el cabello largo y la otra corto. Pero en realidad, los rasgos que nos hacen distintas van más allá de lo que se percibe a simple vista y es con el trato que se logra captar.

Por otra parte y aunque cueste creerlo, los que nos logran diferenciar hasta por teléfono son los más pequeños: nuestros sobrinos. Son cuatro y con tan solo escuchar la voz ya saben quién le habla o con mirarnos ya saben quién está con ellos.

Hasta la fecha la unión ha prevalecido. Siempre juntas, cursamos estudios de primaria, bachillerato, diversificado y por poco también la universidad pues, ambas comenzamos a estudiar medicina. Carrera que, al tercer semestre, dejamos para agarrar caminos diferentes. Kari comenzó Derecho y yo Comunicación Social. A ella no le gustaron las leyes y se cambió a Farmacia, culminándola un año después que yo la de periodista.

Para llevar a cabo esta labor un poco maratónica me valgo no sólo de mi experiencia, sentimientos y situaciones particulares y las de kari sino también del testimonio de todas las personas que nos rodean y han compartido con nosotras en todo este tiempo.